La verdad es que calificar este último año como normal sería una torpe ironía. Si nos tenemos que poner a cuestionarlo todo, debería empezar por preguntarme por qué a mis treinta y pocos aún sigo escribiendo en la noche de fin de año un breve resumen de lo acaecido los últimos 365 días. Pero supongo que esta vez será diferente, no podré añadir este año a la carpeta junto a los demás. Ni tampoco los venideros. Órdenes de la empresa.
Bueno, sigamos las formas. Mi nombre es Jaime Ordóñez, aunque casi debería decir que me llamo Jeremiah, ya que así es como me conoce la mayoría de la gente. Soy asesino, o más bien lo era. Ahora se supone que soy un operario especializado. Continúo haciendo lo que hacía, la única diferencia es que ahora tengo un sueldo fijo a fin de mes y que a los que me pagan no les gusta que diga que soy un asesino. Sí, soy asesino. Y no tengo problemas morales al respecto. Todo depende de la importancia que le des a la vida. Hablo de la vida en general, no de la humana. Y en general, la vida me importa más bien poco y la humana aún menos.
Soy de los que piensan que cuanto más conozco a la gente, más me gusta mi perro.
Poco explicaré de lo que ocurrió antes del 2 de junio. La verdad es que no tiene demasiada relevancia. ¿Trabajo? Mucho. Me mudé de ciudad. Abandoné Londres para ir a Berlín. Sigo pensando que como en España no se vive en ningún sitio. Corté con Mara. Empezó a sospechar en qué consistía mi trabajo y eso no es bueno, sobre todo si sólo estaba con ella para mantener las apariencias de tener una vida normal. Su perro pasó a ser mi perro, ya me entendéis. Me parece que gané con el cambio.
Jueves 2 de junio. Debería utilizar una de esas frases como “ese día volví a nacer” ,y no andaría tan lejos de la realidad. Andaba detrás de unos hermanos turcos recién llegados al negocio de las armas. Se habían creído más listos que nadie y se la jugaron a uno de los peces gordos. Mi trabajo, como tantas veces antes, consistía en dar ejemplo.
Un ejemplo sobre qué les pasa a los que rompen las leyes de la ilegalidad. Por 60.000 euros se habían cavado su tumba y por 6.000 yo era el encargado de meterlos dentro. Llevaba dos semanas siguiéndolos, estudiando sus hábitos para encontrar el momento justo. He conocido a más de uno y a más de dos que abandonaron prematura, y violentamente, este mundo por no esperar el momento ideal.
Así el 2 de Junio, jueves, era el día elegido y a eso de las 23h, el momento perfecto. Cada jueves tenían la costumbre de meterse de coca hasta el culo y pagar un par de chicas. Una de esas tradiciones por las que ruego cada vez que tengo un encargo). Por tanto, parecía que sería un trabajo de lo más fácil, para principiantes. Supongo que una parte de la culpa de todo lo que pasó después es mía por haberme confiado en exceso, y ese es un pecado capital en mi negocio.
El plan era sencillo: forzar la puerta con una ganzúa, ir sigilosamente hasta el salón donde los hermanos estarían de celebración con las chicas y que mi .45 hiciera el resto. Abrí la puerta, caminé sigilosamente por la casa en dirección al salón. La música alta me amparaba y me daba aún más confianza. Llegué a la puerta del salón. Me paré dos segundos, respiré hondo y abrí la puerta de golpe. ¡Qué diablos iba a saber yo que esa jodida noche se habían peleado por qué chica se quedaban cada uno!
Me los encontré apuntándose con sus pistolas. Durante un instante nos quedamos todos inmóviles. Ellos dos apuntándose y mirándome. Las dos putas con los ojos desorbitados intentando asimilar la situación. Y yo sin saber a quién disparar, cabreado conmigo mismo porque el plan no había salido bien. ¡Joder, parecía una escena de una peli de Tarantino! Por desgracia ellos reaccionaron antes que yo, y si no llego a saltar a tiempo... Si no llego a saltar y a cruzar la puerta nunca hubiera sabido que soy un Sinreflejo.
Sinreflejo, sin reflejo. El que no tiene reflejo. El que puede pasar a otro mundo paralelo a este porque su otro yo no está allí viviendo. O eso al menos me han explicado. Bueno, mejor que vaya paso a paso.
Recuerdo despertar. Despertar recordando que había saltado. Por un momento pensé que estaba muerto, y me jodía que toda mi vida no me hubiera pasado por delante en un segundo. ¡Y me jodía aún más que me hubieran matado unos aficionados! Tardé un par de minutos aún en darme cuenta de que si estuviera muerto, no me dolería el hombro. Una bala me había rozado. La sorpresa vino cuando miré a mi alrededor.
Aquella no era la casa de los turcos. El techo alto, las paredes grises y llenas de humedad... todo indicaba que la casa no estaba habitada. El reloj marcaba las 23:03, aunque no se trataba de mi fiel Rolex sino de una burda baratija. Además, o había estado días enteros inconsciente o el reloj no marcaba la hora bien.
Busqué la pistola y me dirigí hacia la puerta. Aquella ciudad no era Berlín. Todos los edificios eran enormes y parecían abandonados, a juego con la casa en la que me había despertado. Casi no había luz en las calles y ni un solo ruido.
Desde lo alto de algunos edificios enormes focos iluminaban las calles como si buscaran algo. Recordaban a los focos de las torres de seguridad de las cárceles... Y por lo que sé, no andaba tan equivocado. Empecé a recorrer las calles en busca de alguien que me pudiera decir dónde estaba.
Un par de calles más tarde escuché por primera vez voces humanas: un par de hombres se acercaban hablando un alemán con acento raro. Me refugié en las sombras para observarlos mejor. Eran efectivamente dos) e iban en compañía de un perro. No un perro-rata como el mío, sino un pastor alemán más grande que yo. Vestían uniformes parecidos a los del ejército nazi y llevaban fusiles.
Por segunda vez reflexioné sobre la posibilidad de estar muerto. La situación era surrealista. Me hallaba en una ciudad… ¿alemana?, que parecía un campo de concentración. En ese momento un foco me cegó y miles de sirenas desgarraron el silencio. Instintivamente empecé a correr en dirección contraria a la de los hombres.
Balas y confusión me rodeaban. Tres haces de luz recorrían el suelo en mi búsqueda y la única solución que me parecía viable era la de entrar en uno de los edificios. Y eso intenté pero una bala en la pierna me hizo la distancia hasta la puerta inabarcable. La culata de uno de los uniformados fue mi último recuerdo de esa noche.
Desperté en una sala de interrogatorio. Ante mí, en el espejo, un tío rubio y alto… Yo soy moreno y bajo. En la sala sólo estaba yo. La opción de la muerte se iba abandonando por la de la locura. Poco tiempo pude reflexionar sobre el tema ya que un desgraciado entró en la sala dispuesto a disfrutar interrogándome.
Ni aquel cabrón ni los dos siguientes sádicos fueron capaces de sacarme nada. El cuarto, sí… Lo que quiso y además 4 muelas. Durante los tres meses siguientes estuve encerrado en una celda, hasta que me vendieron a La Corporación.
La Corporación es la gente que me paga, la que me viste de seda y me da todas las armas que siempre quise. Por lo que pude averiguar entonces, La Corporación era algo así como un sindicato de billonarios. La verdad es que poco me importa mientras reciba mi cheque a fin de mes.
Sobre el misterio de la ciudad y todo eso... A ver... ¿cómo lo explico? Existen dos mundos paralelos: el nuestro y el de la “ciudad rara”, que resultó ser Berlín. Están en dimensiones paralelas, y están unidos por un lazo invisible. Lo que pasa en uno repercute en el otro.
Todo el mundo tiene su doble en el otro lado aunque físicamente sean diferentes. Todo el mundo, excepto unos cuantos. Esos que no, reciben el nombre de Sinreflejo y tienen la capacidad de pasar de un mundo al otro.
Por lo que sé, tanto en un mundo como en el otro existen grupos, como La Corporación, que se dedican a luchar por unos principios. Y esa lucha la llevan a término los Sinreflejos en los dos mundos. Por lo que parece, cuando los turcos me dispararon, la tensión del momento despertó mi capacidad de pasar de mundo al otro. Cuando desperté, me hallaba en el Berlín de la Tierra de la Oscuridad (así le llaman al otro mundo). Toda la ciudad es un inmenso campo de concentración en manos de una gente que se hacen llamar los Buscadores. Los Buscadores son uno de esos grupos enfrascados en la guerra secreta. Se dedican a vender a Sinreflejo a las otras organizaciones.
Son las 21:34, si no me doy prisa no llegaré a la cena en casa de mi madre. Pero primero destruiré esto...
Por cierto, mi perro se llama Toni.
Reflejo, el juego de rol
“¿Eres tú el que miras al espejo, o es el espejo el que te mira a ti?”
Sin duda alguna esa es la mejor frase que podría definir Reflejo. Un lugar donde dos mundos muy parecidos son totalmente opuestos el uno del otro. Un lugar donde los personajes encarnaran a los Sinreflejo, gente que viaja entre los mundos en busca de su destino y de aquello que podrían haber sido. Sus sueños, sus esperazas e incluso sus peores pesadillas pueden encontrarse allí donde menos lo esperan. El jugador será el encargado de decidir su propio destino, pero deberá tener cuidado: las decisiones de los Sinreflejo son capaces de alterar el destino de más de un mundo.
El Mundo
O más bien dicho, los dos mundos. En Reflejo nos encontramos la existencia de dos mundos paralelos creados en los albores del tiempo. Uno, podemos identificarlo con nuestra realidad. Un lugar donde la gente ha aprendido a convivir mayoritariamente siguiendo unas leyes que respetan al individuo. Un mundo donde se ha asegurado una vida en sociedad. Este mundo que todos conocemos es llamado el Mundo de la Luz. En el otro mundo, la ley del más fuerte se ha impuesto como la única existente. Cada humano debe velar por sí mismo y los poderosos esclavizan a los débiles en la terribles ciudades estado. Un mundo donde terribles criaturas han nacido para aterrorizar a los que allí viven, un lugar donde la paz es algo tan escaso que se considera el mayor de los bienes. En todo caso, un bien muy escaso. A este mundo le llamaremos el Mundo de la Oscuridad.
¿Por qué dos mundos tan distintos pueden calificarse de parecidos? La respuesta es sencilla: todo lo que está en un mundo, está en el otro. Aunque lo más posible es que nos encontremos que la imagen, el reflejo, se ha distorsionado para adecuarse a la naturaleza de cada una de las dos realidades. Así lo que en nuestro mundo podría ser una pequeña casa con un bonito jardín, en el otro mundo podría haberse convertido en un alto y gris edificio semiderruido y oscuro. En lugar de bonitos cuadros, las siniestras paredes estarían decoradas por temibles esculturas de gárgolas monstruosas.
Los dos mundos están unidos por el mismo destino y por ello lo que ocurre en uno, a la larga, acaba afectando al otro. Así, el incidente de la central nuclear de Chernóbil que todos recordamos, no fue más que una pequeña manifestación del terrible accidente que sumió a toda la antigua URSS en un invierno nuclear en el Mundo de la Oscuridad. Así pues, cualquier cosa que los jugadores hagan deberá ser medida con extremada cautela, pues la ley del espejo es severa y las desgracias que pueden conllevar los cambios son muchas
Los Sinreflejo
Pero la creación no es perfecta, y donde se equivocó una vez, puede volverse a equivocar. Algunos pocos de entre los humanos de uno y otro mundo han nacido sin doble en la otra realidad Es decir, son únicos en la creación. Gracias a esta peculiaridad tienen la capacidad especial de pasar de un mundo al otro y así afectar al destino de los mundos. A estos humanos se les ha dado el nombre de Sinreflejo y serán los individuos que los jugadores interpretarán dentro del juego. No todos los Sinreflejo llegan a manifestar sus capacidades y pueden llegar a vivir una vida totalmente normal. Pero algunos, normalmente aquellos que viven una experiencia traumática, despiertan en su interior la fuerza que duerme y provocan su primer paso al otro mundo.
Cábalas y Hermandades
Los Sinreflejo se unen en Cábalas y Hermandades. Estas organizaciones reúnen en su interior a diferentes personas con una misma concepción de lo que son los mundos de Reflejo. Esta particular visión les conduce a diferentes fines: unos intentarán explicar el por qué de la existencia de los dos mundos, otros, en cambio, se aprovecharán de sus capacidades para enriquecerse. Las diferentes visiones y fines de cada Cábala y Hermandad chocan muchas veces, lo que provoca tensiones que a veces acaben resolviéndose de una forma violenta. Pero no son menos las veces que les une un objetivo común. Viéndose forzados, los miembros de diferentes cábalas y hermandades, a colaborar. Estos grupos heterodoxos son conocidos como Amalgama y son la base de juego. En el mundo de Reflejo, la unión hace la fuerza.
Sistema de Juego
El sistema de juego está pensado para no entorpecer el ritmo de una sesión. Rápido y sencillo se intentará resolver cualquier situación con una única tirada de dado y siempre será el mismo. Con esta tirada sabrás si has conseguido o no lo que querías hacer y cómo de bien o mal lo has hecho. Lo mismo pasará en el combate, un sistema rápido y ágil que ha sido mejorado en esta segunda edición. Las escenas se sucederán vertiginosamente evitando que una acción que dura cinco segundos en el juego se tarde cinco minutos en la realidad para solucionarla.
Bueno, sigamos las formas. Mi nombre es Jaime Ordóñez, aunque casi debería decir que me llamo Jeremiah, ya que así es como me conoce la mayoría de la gente. Soy asesino, o más bien lo era. Ahora se supone que soy un operario especializado. Continúo haciendo lo que hacía, la única diferencia es que ahora tengo un sueldo fijo a fin de mes y que a los que me pagan no les gusta que diga que soy un asesino. Sí, soy asesino. Y no tengo problemas morales al respecto. Todo depende de la importancia que le des a la vida. Hablo de la vida en general, no de la humana. Y en general, la vida me importa más bien poco y la humana aún menos.
Soy de los que piensan que cuanto más conozco a la gente, más me gusta mi perro.
Poco explicaré de lo que ocurrió antes del 2 de junio. La verdad es que no tiene demasiada relevancia. ¿Trabajo? Mucho. Me mudé de ciudad. Abandoné Londres para ir a Berlín. Sigo pensando que como en España no se vive en ningún sitio. Corté con Mara. Empezó a sospechar en qué consistía mi trabajo y eso no es bueno, sobre todo si sólo estaba con ella para mantener las apariencias de tener una vida normal. Su perro pasó a ser mi perro, ya me entendéis. Me parece que gané con el cambio.
Jueves 2 de junio. Debería utilizar una de esas frases como “ese día volví a nacer” ,y no andaría tan lejos de la realidad. Andaba detrás de unos hermanos turcos recién llegados al negocio de las armas. Se habían creído más listos que nadie y se la jugaron a uno de los peces gordos. Mi trabajo, como tantas veces antes, consistía en dar ejemplo.
Un ejemplo sobre qué les pasa a los que rompen las leyes de la ilegalidad. Por 60.000 euros se habían cavado su tumba y por 6.000 yo era el encargado de meterlos dentro. Llevaba dos semanas siguiéndolos, estudiando sus hábitos para encontrar el momento justo. He conocido a más de uno y a más de dos que abandonaron prematura, y violentamente, este mundo por no esperar el momento ideal.
Así el 2 de Junio, jueves, era el día elegido y a eso de las 23h, el momento perfecto. Cada jueves tenían la costumbre de meterse de coca hasta el culo y pagar un par de chicas. Una de esas tradiciones por las que ruego cada vez que tengo un encargo). Por tanto, parecía que sería un trabajo de lo más fácil, para principiantes. Supongo que una parte de la culpa de todo lo que pasó después es mía por haberme confiado en exceso, y ese es un pecado capital en mi negocio.
El plan era sencillo: forzar la puerta con una ganzúa, ir sigilosamente hasta el salón donde los hermanos estarían de celebración con las chicas y que mi .45 hiciera el resto. Abrí la puerta, caminé sigilosamente por la casa en dirección al salón. La música alta me amparaba y me daba aún más confianza. Llegué a la puerta del salón. Me paré dos segundos, respiré hondo y abrí la puerta de golpe. ¡Qué diablos iba a saber yo que esa jodida noche se habían peleado por qué chica se quedaban cada uno!
Me los encontré apuntándose con sus pistolas. Durante un instante nos quedamos todos inmóviles. Ellos dos apuntándose y mirándome. Las dos putas con los ojos desorbitados intentando asimilar la situación. Y yo sin saber a quién disparar, cabreado conmigo mismo porque el plan no había salido bien. ¡Joder, parecía una escena de una peli de Tarantino! Por desgracia ellos reaccionaron antes que yo, y si no llego a saltar a tiempo... Si no llego a saltar y a cruzar la puerta nunca hubiera sabido que soy un Sinreflejo.
Sinreflejo, sin reflejo. El que no tiene reflejo. El que puede pasar a otro mundo paralelo a este porque su otro yo no está allí viviendo. O eso al menos me han explicado. Bueno, mejor que vaya paso a paso.
Recuerdo despertar. Despertar recordando que había saltado. Por un momento pensé que estaba muerto, y me jodía que toda mi vida no me hubiera pasado por delante en un segundo. ¡Y me jodía aún más que me hubieran matado unos aficionados! Tardé un par de minutos aún en darme cuenta de que si estuviera muerto, no me dolería el hombro. Una bala me había rozado. La sorpresa vino cuando miré a mi alrededor.
Aquella no era la casa de los turcos. El techo alto, las paredes grises y llenas de humedad... todo indicaba que la casa no estaba habitada. El reloj marcaba las 23:03, aunque no se trataba de mi fiel Rolex sino de una burda baratija. Además, o había estado días enteros inconsciente o el reloj no marcaba la hora bien.
Busqué la pistola y me dirigí hacia la puerta. Aquella ciudad no era Berlín. Todos los edificios eran enormes y parecían abandonados, a juego con la casa en la que me había despertado. Casi no había luz en las calles y ni un solo ruido.
Desde lo alto de algunos edificios enormes focos iluminaban las calles como si buscaran algo. Recordaban a los focos de las torres de seguridad de las cárceles... Y por lo que sé, no andaba tan equivocado. Empecé a recorrer las calles en busca de alguien que me pudiera decir dónde estaba.
Un par de calles más tarde escuché por primera vez voces humanas: un par de hombres se acercaban hablando un alemán con acento raro. Me refugié en las sombras para observarlos mejor. Eran efectivamente dos) e iban en compañía de un perro. No un perro-rata como el mío, sino un pastor alemán más grande que yo. Vestían uniformes parecidos a los del ejército nazi y llevaban fusiles.
Por segunda vez reflexioné sobre la posibilidad de estar muerto. La situación era surrealista. Me hallaba en una ciudad… ¿alemana?, que parecía un campo de concentración. En ese momento un foco me cegó y miles de sirenas desgarraron el silencio. Instintivamente empecé a correr en dirección contraria a la de los hombres.
Balas y confusión me rodeaban. Tres haces de luz recorrían el suelo en mi búsqueda y la única solución que me parecía viable era la de entrar en uno de los edificios. Y eso intenté pero una bala en la pierna me hizo la distancia hasta la puerta inabarcable. La culata de uno de los uniformados fue mi último recuerdo de esa noche.
Desperté en una sala de interrogatorio. Ante mí, en el espejo, un tío rubio y alto… Yo soy moreno y bajo. En la sala sólo estaba yo. La opción de la muerte se iba abandonando por la de la locura. Poco tiempo pude reflexionar sobre el tema ya que un desgraciado entró en la sala dispuesto a disfrutar interrogándome.
Ni aquel cabrón ni los dos siguientes sádicos fueron capaces de sacarme nada. El cuarto, sí… Lo que quiso y además 4 muelas. Durante los tres meses siguientes estuve encerrado en una celda, hasta que me vendieron a La Corporación.
La Corporación es la gente que me paga, la que me viste de seda y me da todas las armas que siempre quise. Por lo que pude averiguar entonces, La Corporación era algo así como un sindicato de billonarios. La verdad es que poco me importa mientras reciba mi cheque a fin de mes.
Sobre el misterio de la ciudad y todo eso... A ver... ¿cómo lo explico? Existen dos mundos paralelos: el nuestro y el de la “ciudad rara”, que resultó ser Berlín. Están en dimensiones paralelas, y están unidos por un lazo invisible. Lo que pasa en uno repercute en el otro.
Todo el mundo tiene su doble en el otro lado aunque físicamente sean diferentes. Todo el mundo, excepto unos cuantos. Esos que no, reciben el nombre de Sinreflejo y tienen la capacidad de pasar de un mundo al otro.
Por lo que sé, tanto en un mundo como en el otro existen grupos, como La Corporación, que se dedican a luchar por unos principios. Y esa lucha la llevan a término los Sinreflejos en los dos mundos. Por lo que parece, cuando los turcos me dispararon, la tensión del momento despertó mi capacidad de pasar de mundo al otro. Cuando desperté, me hallaba en el Berlín de la Tierra de la Oscuridad (así le llaman al otro mundo). Toda la ciudad es un inmenso campo de concentración en manos de una gente que se hacen llamar los Buscadores. Los Buscadores son uno de esos grupos enfrascados en la guerra secreta. Se dedican a vender a Sinreflejo a las otras organizaciones.
Son las 21:34, si no me doy prisa no llegaré a la cena en casa de mi madre. Pero primero destruiré esto...
Por cierto, mi perro se llama Toni.
Reflejo, el juego de rol
“¿Eres tú el que miras al espejo, o es el espejo el que te mira a ti?”
Sin duda alguna esa es la mejor frase que podría definir Reflejo. Un lugar donde dos mundos muy parecidos son totalmente opuestos el uno del otro. Un lugar donde los personajes encarnaran a los Sinreflejo, gente que viaja entre los mundos en busca de su destino y de aquello que podrían haber sido. Sus sueños, sus esperazas e incluso sus peores pesadillas pueden encontrarse allí donde menos lo esperan. El jugador será el encargado de decidir su propio destino, pero deberá tener cuidado: las decisiones de los Sinreflejo son capaces de alterar el destino de más de un mundo.
El Mundo
O más bien dicho, los dos mundos. En Reflejo nos encontramos la existencia de dos mundos paralelos creados en los albores del tiempo. Uno, podemos identificarlo con nuestra realidad. Un lugar donde la gente ha aprendido a convivir mayoritariamente siguiendo unas leyes que respetan al individuo. Un mundo donde se ha asegurado una vida en sociedad. Este mundo que todos conocemos es llamado el Mundo de la Luz. En el otro mundo, la ley del más fuerte se ha impuesto como la única existente. Cada humano debe velar por sí mismo y los poderosos esclavizan a los débiles en la terribles ciudades estado. Un mundo donde terribles criaturas han nacido para aterrorizar a los que allí viven, un lugar donde la paz es algo tan escaso que se considera el mayor de los bienes. En todo caso, un bien muy escaso. A este mundo le llamaremos el Mundo de la Oscuridad.
¿Por qué dos mundos tan distintos pueden calificarse de parecidos? La respuesta es sencilla: todo lo que está en un mundo, está en el otro. Aunque lo más posible es que nos encontremos que la imagen, el reflejo, se ha distorsionado para adecuarse a la naturaleza de cada una de las dos realidades. Así lo que en nuestro mundo podría ser una pequeña casa con un bonito jardín, en el otro mundo podría haberse convertido en un alto y gris edificio semiderruido y oscuro. En lugar de bonitos cuadros, las siniestras paredes estarían decoradas por temibles esculturas de gárgolas monstruosas.
Los dos mundos están unidos por el mismo destino y por ello lo que ocurre en uno, a la larga, acaba afectando al otro. Así, el incidente de la central nuclear de Chernóbil que todos recordamos, no fue más que una pequeña manifestación del terrible accidente que sumió a toda la antigua URSS en un invierno nuclear en el Mundo de la Oscuridad. Así pues, cualquier cosa que los jugadores hagan deberá ser medida con extremada cautela, pues la ley del espejo es severa y las desgracias que pueden conllevar los cambios son muchas
Los Sinreflejo
Pero la creación no es perfecta, y donde se equivocó una vez, puede volverse a equivocar. Algunos pocos de entre los humanos de uno y otro mundo han nacido sin doble en la otra realidad Es decir, son únicos en la creación. Gracias a esta peculiaridad tienen la capacidad especial de pasar de un mundo al otro y así afectar al destino de los mundos. A estos humanos se les ha dado el nombre de Sinreflejo y serán los individuos que los jugadores interpretarán dentro del juego. No todos los Sinreflejo llegan a manifestar sus capacidades y pueden llegar a vivir una vida totalmente normal. Pero algunos, normalmente aquellos que viven una experiencia traumática, despiertan en su interior la fuerza que duerme y provocan su primer paso al otro mundo.
Cábalas y Hermandades
Los Sinreflejo se unen en Cábalas y Hermandades. Estas organizaciones reúnen en su interior a diferentes personas con una misma concepción de lo que son los mundos de Reflejo. Esta particular visión les conduce a diferentes fines: unos intentarán explicar el por qué de la existencia de los dos mundos, otros, en cambio, se aprovecharán de sus capacidades para enriquecerse. Las diferentes visiones y fines de cada Cábala y Hermandad chocan muchas veces, lo que provoca tensiones que a veces acaben resolviéndose de una forma violenta. Pero no son menos las veces que les une un objetivo común. Viéndose forzados, los miembros de diferentes cábalas y hermandades, a colaborar. Estos grupos heterodoxos son conocidos como Amalgama y son la base de juego. En el mundo de Reflejo, la unión hace la fuerza.
Sistema de Juego
El sistema de juego está pensado para no entorpecer el ritmo de una sesión. Rápido y sencillo se intentará resolver cualquier situación con una única tirada de dado y siempre será el mismo. Con esta tirada sabrás si has conseguido o no lo que querías hacer y cómo de bien o mal lo has hecho. Lo mismo pasará en el combate, un sistema rápido y ágil que ha sido mejorado en esta segunda edición. Las escenas se sucederán vertiginosamente evitando que una acción que dura cinco segundos en el juego se tarde cinco minutos en la realidad para solucionarla.

12 comentarios:
Wow, qué buena pinta!
Me encanta el estilo del relato. Esperaremos con impaciencia más info ^_^
No conocía la existencia de este juego hasta que lo anunciasteis por aquí, y la verdad que tiene una pinta tremenda.
Como dice Killy, esperaremos con impaciencia más info. :D
Hola a todos.
Muchas gracias por vuestros comentarios. Poco a poco iremos publicando información acerca del juego y sobretodo de su ambientación.
Para cualquier duda aquí me tenéis a vuestra disposición.
Espero que os guste :)
Saludos Sr. Martín, lo único que diré acerca de "Reflejo" es que es una idea que me hubiese encantado que se me ocurriera a mí.
XD
Selenio.
Me recuerdo al Darkseed... y a mi me encantaba el Darkseed :)))
Jajaja muchas gracias Sr. Selenio. Estoy seguro que te hubiese encantado estar en el momento en que se nos ocurrió la idea: era una noche fría, el vieno recorría la calle sin cesar aullando en pos de una posible víctima de su ira. Llevaban tres horas en frente del portal de la casa hablando sin cesar de lo que había más allá de su propio mundo. Reflejo había nacido... y joder la próxima vez mejor hacer la reunión en un lugar calentito ... cómo nos dolían las piernas.
Para ente maligno. La verdad es que sí, Reflejo podría recordar a Darkseed. Es más, lo recomendaría como fuente gráfica y de inspiración para posibles partidas. Lamentablemente no encontraréis, al menos en el manual básico, una trama de invasores extraterrestres :)
Un saludo a todos
Beorn
Ahhhhh... lo mejor de ser friki, las conversaciones en lugares incómodos y habitualmente a la intemperie (el clásico portal) que se alargan mucho más allá de lo que debería ser normal por el mero placer de continuar con la conversación. Ciertamente salen grandes ideas de esas charlas con amigos.
Algún día seré yo el que tenga una buena idea y el resto seréis los que me envidieis, pero mientras no llegue ese momento, mis respetos van para los creadores.
Selenio.
Pues a mi no me parece muy original. Todo ese rollo de los mundos opuestos donde uno es legal y bonito y el otro es oscuro y malvado me parece demasiado infantil y simplista.
A Selenio:
Jajaja claro que sí, son las mejores conversaciones que se pueden tener. Acabas muerto y destrozado, y si después tienes que tirarte media hora en coche para volver a casa aún más. Y creo que todo el mundo puede tener buenas ideas, lo que cuesta es tirarlas adelante.
A nuestro usuario anónimo:
Cualquier idea, ya sea original o no, puede ser simple o más retorcida dependiendo del enfoque que le quieras dar y cómo trabajes la idea. Te pondré un ejemplo, que no está relacionada con el juego, sólo para dejarlo claro. Todos estamos acostumbrados a que un espejo devuelva nuestra imagen. Es algo habitual que incluso tras algún tiempo de aprendizaje un niño pequeño puede aprender. Te puedo presentar un espejo, decirte este es tu reflejo y tan sólo verás eso, una imagen. Pero se puede ir más allá y pensar ¿y si soy yo la imagen? ¿Y si en verdad no tengo voluntad y es el que se encuentra al otro lado del espejo es el que me obliga a hacer lo que yo hago?
Por supuesto que los conceptos del bien y del man son tan antiguos como la vida misma, todo depende de cómo quieras jugar con ellos.
Un saludo
Beorn
Exactamente, Jordi, lo que digo es que la forma de trabajar la idea básica del espejo está demasiado trillada. ¿Por qué no hacer que sea nuestro mundo el de la oscuridad, con corrupción, guerras, hambre y enfermedades; y al otro lado del espejo un mundo más perfecto? ¿o tal vez dos mundos opuestos pero ninguno más "bueno" ni mas "malo" que el otro, simplemente diferentes?
Espero que no te tomes a mal las críticas, no pretendo ofender.
De Anonimo 2 a Anonimo 1 estoy totalmente deacuerdo con sus críticas al planteamiento del juego.
Ahora mismo no me aportais ningún alicente, cosa que puede que cambie, por supuesto.
Espero que NSR siga apostando así duro por el "made in spain".
A Anónimo 1 jajaja.
En primer lugar, para nada, la verdad es que me encanta poder hablar de cualquier tema y considero que tengo una mentalidad bastante abierta.
Bien, supongo que el primer tema que podemos tratar dentro del propio juego son los conceptos del bien y del mal. En el juego se plantean como totalmente subjetivos y personalmente creo que en la vida real son así. Lo que es bueno para ti puede ser malo para mi. El concepto de Mundo de la Luz y Mundo de la Oscuridad tan sólo permiten distinguir las dos caras de una misma moneda.
Voy a probar de ponerte un par de ejemplos dentro de la ambientación del juego intentando no desvelar demasiado sobre las metratramas de la ambientación:
-La Hermandad de la Ascensión, uno de los grupos del mundos oscuro, creen que el conocimiento de uno mismo y el paso por distintos estadios de la vida, mejores o peores, les permiten avanzar como seres humanos para llegar a ser unos "superhombres" (y no me refiero a superheroes).
-La Cábala de la Corporación, del Mundo de la Luz, basa más su filosofía en Hobbes o Descartes intentando razonar el mundo desde un punto de vista totalmente racional evitando cualquier alusión a explicaciones no materiales. Eso les ha convertido en unos explotadores de recursos a los que no les importa el dolor o sufrimiento que pueden provocar.
Fíjate que estoy hablando de dos grupos con pensamientos que, a primera vista, no están acordes al mundo al que pertenecen.
Prácticamente todos los grupos que aparecen en el juego han estado basados en alguna filosofía importante para la humanidad que existe o ha existido a lo largo de su hiestoria. La Hermandad de la ascensión, por ejemplo, tiene claras alusiones a Nietzsche y la Corporación, tal y como he comentado, a Hobbes o Descartes.
Quizás por la historia o por los comentarios puede parece que la división entre el bien y el mal es clara, pero os recuerdo una cosa:
Las cosas no son blancas ni negras, si no de un turbio color gris.
Por cierto un placer poder hablar del tema con cualquier persona. Aquí estoy para ello y ante todo, no quiero cambiar el modo de parecer a nadie. Simplemente estoy abierto a hablar de cualquier tema.
Un saludo
Beorn
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